Las teorías más célebres acerca del origen del universo ya anunciaban que somos un todo conectado. En el universo digital, esta máxima se cumple de manera literal, ya que la época actual viene marcada por un concepto que cada vez tendrá más peso en la sociedad y en la vida de las personas: el Internet de las cosas o tiempo de los objetos conectados. Hoy en día, una gran cantidad de objetos están conectados a la gran red de redes con un objetivo principal: intercambiar información. Si la tecnología viene a facilitar y mejorar la vida de las personas, en el caso de ciertos dispositivos, como las gafas inteligentes o lentillas inteligentes, estos gadgets van a cumplir un fin que traerá una auténtica revolución en el ámbito médico y de la salud. Se abre una puerta hacia la esperanza en el sector de la oftalmología.

Tratamientos para enfermedades oculares

Acomodar la vista, diagnosticar y tratar enfermedades oculares, pero además mucho más es lo que prometen ofrecer las gafas inteligentes. En personas que padecen presbicia y a las cuales su avanzada enfermedad les impide corregir su problema mediante gafas tradicionales, las lentillas inteligentes permitirán restaurar el autofoco natural del ojo en relación a objetos cercanos. Estas personas podrán volver a disfrutar del placer de la lectura con comodidad mediante estas gafas inteligentes, ya sea en forma de lentes de contacto acomodativas o lentes intraoculares.

Las posibilidades que ofrecen las gafas inteligentes

Para diabéticos e hipertensos

Especialmente, las lentillas inteligentes estarán indicadas también para personas diabéticas, permitiéndoles llevar un control permanente y exhaustivo de los niveles de glucosa en sangre sin necesidad de aguja ni pinchazos. Funcionará sencillamente analizando las secreciones lacrimales y enviando, mediante microtransmisores, una serie de datos a un dispositivo móvil al cual estarán conectadas de modo inalámbrico.

De igual forma, la facultad de medir las constantes y otros datos, hará posible que las gafas inteligentes jueguen un papel relevante para el tratamiento de enfermedades graves como el glaucoma o la hipertensión.

Llega el control visual

Para el usuario común, tecnoadicto, las gafas inteligentes abren un mundo de posibilidades a cada cual más fascinante. Por ejemplo, la más básica: realizar búsquedas a través de Internet. Pero también las opciones que ofrecen las computadoras: hacer videollamadas, chat, mirar el correo electrónico, ver mapas y, por supuesto, hacer fotos y grabar vídeos. Todo esto, sin mover un dedo. El sistema funciona mediante control visual.

Aún necesita perfeccionarse, pero es cuestión de tiempo que se pueda dominar los dispositivos únicamente levantando la mirada o guiñando el ojo. Comercios, museos y centros culturales resultarían más accesibles. Como por arte de magia, el usuario podría controlar luces y otras tecnologías de su hogar, comprar y hacer pedidos por Internet, consultar los diarios u obtener información de todo cuando se ponga ante sus ojos.