El concepto de Smart Cities es muy amplio, sobre todo porque aún no existe ninguna ciudad inteligente en el mundo al 100%. Sin embargo, al igual que cualquier idea innovadora de gran escala, ya son muchas las fórmulas para el óptimo funcionamiento de estas infraestructuras urbanas.

Es mucha la información que debe ser recopilada y analizada para que una ciudad funcione correctamente. Este es precisamente el propósito de los objetos conectados en las urbes modernas: ayudar a que la información sea utilizada fácilmente para lograr una mayor eficacia en tiempo real.

La estrategia de las Smart Cities en Europa se centra en mejorar los recursos ya existentes de las localidades. El objetivo es potenciar todos los ámbitos urbanos, no solo desde el punto de vista energético, sino que también se intenta mejorar la gestión del espacio público, el tráfico o la calidad del aire y el agua.

Smart Cities, qué son y para qué funcionan

Un ejemplo de Smart Citie: SmartSantander

Como ejemplo de esta tendencia, en España se halla el proyecto desarrollado en 2009 denominado SmartSantander, con el que se pretende colocar esta población dentro del ámbito mundial de las ciudades inteligentes europeas. Por el momento, el municipio ha instalado 12.000 sensores de medición por toda su superficie. Estos posibilitan la obtención de datos de gran relevancia, como la calidad del aire, los niveles de CO2, los de ruido o los de humedad relativa.

Santander ha incorporado también aplicaciones que informan a los usuarios sobre el estado del tráfico desde los smartphones. Se han probado, asimismo, en esta ciudad cántabra las posibilidades de la realidad aumentada aplicada al turismo. De esta manera, cuando se enfoca con el teléfono a alguno de los puntos de interés, la app muestra datos e información de utilidad.

Toda comunicación necesita de un receptor, un canal y un emisor; lo mismo ocurre en las ciudades. Para ello se están desarrollando aplicaciones que permiten a los individuos informar en tiempo real al Ayuntamiento de cualquier incidencia producida y el lugar exacto de los hechos, de modo que se incentiva la participación ciudadana.

Smart Cities, qué son y para qué funcionan

Valladolid se ha convertido también recientemente en un punto de referencia de ciudad inteligente en España. Puso en marcha un sistema pionero para mejorar la movilidad de personas con discapacidad y, en la actualidad, constituye una de las localidades que más impulsa el coche eléctrico.

Los beneficios de las Smarts Cities son cada vez más evidentes a medida que se estudian nuevas posibilidades del Internet de las cosas y las personas. Suponen, ante todo, un nuevo impulso económico, pues la mejora de la productividad siempre se asocia a la prestación de servicios más eficientes y atrae a nuevos inversores. Además, al centralizar toda la información de una ciudad en un solo servicio, se alcanza una visión más clara y ajustada de la realidad.